El cambio de tecnología es responsable de la pérdida de muchos más puestos de trabajo que el libre comercio, y esta tendencia continuará casi imparable en el futuro con el mayor desarrollo de la tecnología. Paralelamente, los trabajadores corren cada vez más riesgos debido a la difusión de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. La exposición es, al menos, bidireccional: 1. reemplazo (usando un robot en lugar de un humano) u 2. obsolescencia (el trabajador no tiene suficiente conocimiento digital para poder mantener su trabajo actual o adaptarse a nuevos desafíos). Por tanto, surge la pregunta de si los robots están perdiendo trabajo humano. En la investigación, algo simplificada, buscábamos una respuesta a esto.

En la conferencia Future of Work en Londres en 2015, se dijo, basado en un estudio de expertos de la Universidad de Oxford, que dentro de veinte años, las máquinas podrían llenar la mitad de los trabajos de hoy y los robots podrían llenar no solo los trabajos físicos sino también los de cuello azul Y blancos también podrán reemplazar a los trabajadores intelectuales de cuello como son las Pinzas robóticas.

Paralelamente, al analizar los datos de la Oficina de Estadística de EE. UU. Utilizando complejos algoritmos de aprendizaje automático, descubrieron que durante los próximos 20 años, el 47 por ciento de los trabajos de EE. UU. Estarán “amenazados” por robots.

Como punto de partida, asumimos que la tecnología no hará que el trabajo humano sea completamente redundante en el futuro cercano, pero debido a su impacto en el mercado laboral y la desigualdad de ingresos, ya vale la pena abordar sus posibles consecuencias. Algunas preguntas ineludibles son: a) ¿Cómo se puede lograr la innovación para construir y no destruir sociedades? b) ¿Qué tipo de educación (formación general y profesional) debería desarrollarse para permitir que las personas se adapten con flexibilidad al cambio tecnológico? c) ¿Cómo se puede cambiar el sistema de atención social para que los medios de vida y la seguridad social de los marginados por la tecnología no se vean comprometidos?

En la historia, el desarrollo industrial ha causado típicamente una crisis de parte de los trabajadores. Primero apareció la máquina de vapor, luego la máquina explosiva, luego la aplicación de la electricidad y la digitalización en la producción y el servicio. En cada etapa del desarrollo, había que afrontar el problema de cómo ganarse la vida para las personas cuyo trabajo se vio frustrado por la nueva invención. Es bien sabido que a principios del siglo XIX, los luditas simplemente destrozaron las máquinas. Surge la pregunta de qué harán los robots y los millones que pierden sus trabajos de forma permanente debido a la MI. Sin embargo, el examen de este tema está más allá del alcance de la presente investigación.

Con base en lo anterior, surge la pregunta fundamental de si es bueno para el hombre que la máquina funcione en su lugar. En los últimos cien años más o menos, este problema siempre se ha resuelto de alguna manera, pero ahora está surgiendo un cambio de paradigma, cuyo resultado final es actualmente impredecible y, como escenario negativo, podría resultar en un cambio significativo en el mercado laboral.